15 Pensamientos Distorsionados
El cambio de nuestras actitutes para enfrentar los problemas es el enfoque más adecuado para combatir el estrés. Sin embargo ¿cómo cambiarlas si las hemos adquirido desde la infancia? ¿cómo cambiarlas si estamos tan acostumbrados a ellas que ni cuenta nos damos que están presentes cotidianamente? Además ¿porqué cambiarlas si son nuestra manera habitual de reponder frente a los problemas? La razón es muy simple: No son los problemas los que generan estrés, sino nuestras actitudes frente a ellos. Esto lo explicamos en un post anterior. Pero cambiar actitudes no es un proceso sencillo. Tampoco rápido. Pasa, primeramente, por cambiar nuestra manera de pensar. Hay una serie de pensamientos distorsionados responsables de nuestro dolor emocional. Si identificamos correctamente estos pensamientos, los modificamos y reemplazamos por otros más positivos o adecuados, reduciremos notablemente el estrés. Dejo una lista con los 15 pensamientos distorsionados más frecuentes y ejemplos de ellos. En próximos posts los definiremos y mostraremos la manera de cambiarlos.
- Filtraje: "Pude haber disfrutado el concierto, de no ser por las dificultades que encontré para estacionar el automóvil".
- Pensamiento Polarizado: "Si no estas conmigo, estás contra mi".
- Sobregeneralización: "Debido a lo que pasó con mi ex-esposo, no he vuelto a confiar en los hombres".
- Interpretación del Pensamiento: "Ella siempre está sonriéndome, pero sé que no me quiere".
- Visión Catastrófica: "No nos hemos visto desde hace 4 días y creo que nuestra relación se está desmoronando".
- Personalización: "Soy más lento que Miguel al preparar los reportes de ventas siendo él más nuevo que yo".
- Falacias de Control: "No se puede luchar contra las costumbres. Simplemente es imposible".
- Falacia de Justicia: "No es justo que salgas y te diviertas, mientras yo me quedo haciendo los trabajos de la casa".
- Razonamiento Emocional: "Me siento deprimido, la vida no tiene sentido".
- Falacia del Cambio: "Cuando seas sexualmente más liberal, tendremos un matrimonio más feliz".
- Etiquetación: "Fui un perdedor desde mi juventud".
- Culpabilidad: "Tu defecto es que al final de cada mes, te encuentras en aprietos con el dinero".
- Deberías: "Deberías demostrarme tu amor constantemente".
- Tener Razón: "No me importa lo que tú pienses, lo volvería a hacer exactamente igual".
- Falacia de Recompensa: "Me esforcé mucho en educarte y mira cómo me lo agradeces".
Por: Lic. Giovanni R. Benvenuto
