29/02/08

1001 Maneras de Combatir el Estrés

En un café Ana pregutaba a Raquel, su mejor amiga:
- ¿Es verdad que tu novio te dejó?
- Es cierto. Me confesó que se enamoró de otra.
- ¿Cómo te sientes? -dijo Ana.
- Ya te podrás imaginar. El era todo para mi. Sin él no puedo vivir . Simplemente, no puedo imaginar mi vida sin él. ¡Siento que mi mundo se derrumba! Estoy tomando tranquilizantes, pero ¡ni con eso! -Raquel contestó desconsolada.
Ana pensó un instante y señaló:
- Amiga, estas cosas son inevitables. ¡Hace una semana mi novio también me dejó!
- ¿Cómo es eso posible? ¡Ustedes parecían tan felices ! ¡Llevaban mucho tiempo juntos! -comentó, sorprendida, Raquel.
Ana suspiró profundamente:
- Es largo de explicar, -dijo- pero su familia nunca aceptó nuestra relación y mi novio nunca tuvo el valor de afrontarlo. ¡Quizás fue lo mejor! Pienso que hubieramos sido infelices en el futuro de seguir así. La vida continua y no necesito un hombre para realizarme como mujer.
- ¿Pero no te sientes mal? ¿Tendrías que sentirte muy mal o incluso peor que yo? ¿Cuál es el secreto de tu fortaleza? - Inquirió Raquel mostrando interés, mientras que, Ana permaneció en silencio...


Ana y Raquel atravesaron por la misma experiencia: Una dolorosa separación. Pero ¿Cuál es la diferencia entre Ana y Raquel? ¿Porqué Raquel siente que su mundo se viene abajo, y Ana, sin embargo, toma el mismo hecho con serenidad? ¿Cuál es el secreto de la fortaleza de Ana?

El gran secreto está en la palabra "Actitud". La actitud de Ana frente la adversidad hizo la gran diferencia. Mientras que, Raquel se decía: "...Sin él no puedo vivir...No puedo imaginar mi vida sin él...Mi mundo se derrumba...", Ana, por su parte, se inoculaba contra el dolor: "...La vida continua...No necesito un hombre para realizarme...". Este es el primer principio que debemos conocer para combatir el estrés: "Son los pensamientos o actitudes negativas las que generan el dolor emocional". Generalmente, creemos que son los problemas o adversidades los causantes de nuestro sufrimiento, pero no es asi. Es nuestra actitud frente a ellos lo que nos causa dolor. Siglos atrás, el filósofo griego Epícteto decía : "Los hombres no se perturban por las cosas sino por la opinión que tienen de éstas".Si nuestra actitud es negativa, irracional o neurótica frente a la adversidad, sentiremos tristeza, miedo, angustia etc. Si en cambio actuamos racionalmente, nos habremos inoculado contra el dolor como Ana.

Existen 1001 maneras de combatir el estrés (actividad física, descanzo, respiración profunda, etc.); sin embargo, el manejo de nuestras actitudes produce un cambio profundo y duradero en nuestras emociones. En el siguiente post seguiremos profundizando el tema con más ejemplos.

Por: Lic. Giovanni R. Benvenuto

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